La calidad de su música fue excelente, "uno sentía la emoción en la música", era agradable, a veces lenta y suave, otras fuertes y motivadoras. Aparte de la alegría y espontaneidad que caracteriza a los japoneses.
Estuvieron presentes tambien diferentes figuras muy representativas de Japón en Panamá, como la embajadora cultural de Japón en Panamá y algunas organizaciones japonesas.
Al concluir los artistas repartieron autografos y se tomaron fotos con el público.